Presentando las buenas nuevas... en las calles
1 Entre los miles y miles de individuos que caminan por las aceras de las calles de mucha actividad hay personas a las que nunca se ha alcanzado con el mensaje del Reino en la obra de casa en casa. Personas con horarios de trabajo irregulares, que son vendedores viajantes o trabajadores de construcción, que viven en hoteles, personas a las que no se puede llegar en sus oficinas de negocio, y otras por el estilo, merecen y necesitan que se les alcance con las buenas nuevas del reino de Dios. Esto se puede hacer por medio de mostrar y ofrecer las revistas La Atalaya y ¡Despertad! en las calles.
2 “Pero parece que no puedo colocar ninguna revista a pesar de que dedico varias horas a la obra en la calle,” dicen algunos publicadores. La experiencia muestra que los que toman la iniciativa de abordar a la gente tienen los mejores resultados. Por eso, generalmente lo mejor es tener algo breve que decir y hacer el esfuerzo de hablar con la gente cuando trabajemos en la calle. ¿Cómo pudiéramos hacer esto? Considere las siguientes sugerencias:
3 A las personas que van de compras y que se detienen por un momento se les puede abordar de esta manera: “Perdóneme. ¿Ha leído usted alguna vez la revista La Atalaya? Vivimos en tiempos difíciles y estoy seguro de que usted está profundamente interesado en cómo pudieran afectarlo estos tiempos. La Atalaya le será una fuente de verdadero consuelo y esclarecimiento, puesto que considera estos tiempos peligrosos a la luz de la profecía bíblica y señala al reino de Dios como la única esperanza de la humanidad. Puede obtener un ejemplar de La Atalaya por solo 10c.”
4 A las personas que están esperando el autobús se les puede abordar así: “¡Hola! ¿Ha leído usted alguna vez la revista ¡Despertad!? Permítame sugerirle que obtenga el ejemplar más reciente para que lo examine mientras viaja a su hogar en el autobús. La revista ¡Despertad! lo familiarizará con información libre de censura y lo mantendrá al tanto de las cuestiones vitales de estos tiempos. Solo 10c por ejemplar.” Estas introducciones pueden elaborarse por medio de abrir las revistas y mostrar puntos sobresalientes de ellas, si el tiempo y las circunstancias lo permiten.
CONDUCTA APROPIADA EN LA CALLE
5 Requiere valor abordar a la gente, pero también requiere valor de la gente que está parada o caminando el abordarlo a usted para obtener una revista. Si abordamos a la gente, les hacemos la situación más fácil. Sea agradable y amigable. Es posible que no toda persona acepte la oferta cuando usted la aborde, pero verá que muchas de éstas, que han sido demasiado tímidas para venir a usted y pedirle un ejemplar de las revistas, las toman cuando usted se las presenta de ésta manera. Jamás dé la impresión de que está excusándose por hacer su trabajo. Sin embargo, nunca actúe de manera ruda o descortés.
6 Se recomienda que los publicadores estén cada uno solo en su lugar cuando trabajen en la calle con las revistas, a menos que un publicador esté ayudando a otro, en cuyo caso se sugiere que estén separados como por tres metros el uno del otro en vez de estar juntos. Así se evitará que los publicadores tiendan a conversar el uno con el otro, y la gente que todavía no está familiarizada con el mensaje del Reino recibirá el beneficio y la bendición de ese conocimiento.