¡“Pórtense como hombres”!
1 Cuando hablamos con la gente en sus hogares o en otras ocasiones, a menudo el señor de la casa dice que su esposa se encarga de la religión de la familia. Es patente que la mayoría de las personas que asisten hoy a las iglesias son mujeres, no hombres. Sin embargo, entre los testigos de Jehová el hombre desempeña una parte importante, puesto que la Biblia le asigna la responsabilidad de atender los intereses espirituales de su familia y la congregación.—1 Cor. 16:13.
2 Por lo tanto, cuando un hombre muestra interés en el bienestar espiritual de su familia y lleva la delantera en actividades religiosas, con frecuencia el resultado es que otras personas notan eso. Nos regocija ver a hombres asociarse con nosotros por medio de estudios bíblicos y la asistencia a las reuniones, y después progresar hasta el bautismo y adquirir mayor madurez. Ciertamente es agradable tenerlos entre nosotros y ansiosamente esperamos ver que sigan progresando hasta tal grado que contribuyan a suministrar ayuda espiritual a las personas mansas de la congregación.
3 Los ancianos de la congregación tienen una seria responsabilidad. No solo tienen que atender sus propias necesidades y las de sus familias, sino que tienen que interesarse en las necesidades espirituales de otras personas. A menudo dan de sí mismos hasta tarde en la noche al atender problemas de otras personas y darles consejo bíblico. Los ancianos tienen que saber dónde buscar en las Escrituras para dar guía apropiada, y cómo manejar los problemas de manera amorosa y bondadosa. Toda la congregación aprecia profundamente a estos hermanos.
4 Al cuidar de sus propias familias, los hermanos tienen una asignación grande e importante. A veces puede parecer una tarea ingrata, especialmente cuando parece que los hijos tienen actitud negativa en cuanto a sus responsabilidades de asistir a las reuniones y desarrollar una buena conciencia cristiana. Esto nos recuerda el caso de un padre que por algún tiempo había permitido a sus hijos libertad casi total para ir y venir, sin requerir nada de ellos en cuanto a edificar una personalidad espiritual. Entonces llegó el día en que vio que tenía que hacer algo. Como dijeron sus dos hijos adolescentes, “tomó una resolución,” e insistió en que ellos emprendieran un serio estudio de la Biblia. No fue fácil al principio, pero, como informaron los hijos: “Podíamos ver por su tono firme y amoroso que estaba tomando en serio el conocimiento bíblico.” Estos hijos progresaron en conocimiento, y comentaron: “Dedicamos nuestra vida a Jehová, nos bautizamos y poco después comenzamos a servir de precursores. Han pasado nueve años desde entonces y nunca nos hemos arrepentido de que nuestro padre ‘tomara una resolución’ en cuanto a nosotros.” ¡Imagínese lo agradecido que debe sentirse el padre al ver que el aplicar los principios bíblicos tiene sus recompensas y edifica aprecio en los hijos!
5 Es excelente ver que muchos hermanos jóvenes estén progresando bien espiritualmente, y que algunos estén esforzándose por obtener mayores responsabilidades. Algunos de ellos están rindiendo servicio útil en la congregación, mientras que otros han recibido nombramiento como siervos ministeriales y ancianos. Sin embargo, todos se esfuerzan vigorosamente por trabajar por los intereses de sus hermanos y miembros de sus familias. Más bien que ser como la mayor parte de la humanidad del mundo actual y dejar el asunto de la religión a las mujeres, estos hermanos son una gran ayuda a la clase del “esclavo fiel y discreto” al atender los intereses del Amo que se les han encomendado. ¡Que Jehová continúe bendiciéndolos y añadiendo más hombres a las filas de ellos en el tiempo que todavía queda, para que todos nos beneficiemos de sus labores de amor!