Música reconfortante
1 Los cánticos y la música son una parte fundamental de la adoración verdadera. En el antiguo Israel, Asaf y sus hermanos cantaron: “¡Den gracias a Jehová [...]! Cántenle a él, prodúzcanle melodía, interésense intensamente en todos sus actos maravillosos” (1 Cró. 16:8, 9). Hoy día unimos nuestras voces para cantar a Jehová durante las reuniones de congregación semanales (Efe. 5:19). ¿No es esta una magnífica oportunidad de alabar su nombre? (Sal. 69:30.)
2 Escuchar las Melodías del Reino, que son arreglos orquestales de los cánticos del Reino, puede llenar nuestra mente de pensamientos espirituales. “Cuando suenan las melodías, recuerdo las letras —dijo una hermana—. ¡Qué magnífica manera de pensar en Jehová y disfrutar de la música al mismo tiempo!” (Fili. 4:8.)
3 Momentos para disfrutarlas. Oír las Melodías del Reino en el hogar crea un ambiente cálido y espiritual que fomenta la paz familiar. “Ponemos esta [música] una y otra vez en casa y en el automóvil, y nunca nos cansamos de los agradables arreglos musicales —escribió una familia—. A menudo, las Melodías del Reino nos han proporcionado el clima relajado preciso a fin de prepararnos para las reuniones cristianas o viajar a una asamblea.” Una hermana mencionó: “Me resulta verdaderamente estimulante oírlas mientras hago las tareas domésticas... ¡quién iba a pensar que estaría feliz doblando la ropa recién lavada! He decidido escuchar esta música cuando me sienta desanimada. ¡Causa un efecto tan reconfortante! [...] Todas las canciones me llenan de alegría”. ¿Se le ocurre alguna ocasión en la que esta reconfortante música pueda beneficiarle?
4 Gran parte de la música actual manifiesta el espíritu del mundo. Los padres tienen la oportunidad de cultivar en sus hijos el gusto por la buena música utilizando las Melodías del Reino. Muchos estudiantes de la Biblia y personas interesadas también se deleitarán al escuchar estas hermosas composiciones, que ensalzan a Jehová y levantan el ánimo (Sal. 47:1, 2, 6, 7).