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  • ¿Hay verdaderamente una crisis demográfica?

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  • ¡Despertad! 1974
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¡Despertad! 1974
g74 22/9 págs. 3-5

¿Hay verdaderamente una crisis demográfica?

“ESTAMOS en un momento de la historia que antes ni siquiera se hubiera podido soñar,” dijo una autoridad, el famoso William F. Draper, con respecto a la frecuentemente predicha crisis demográfica. “Sencillamente se apoderará de todo el mundo.”—Science, 1 de marzo de 1974.

¿A qué se deben esas predicciones de mal agüero de una calamidad demográfica mundial, las cuales ahora repiten cada vez más expertos? ¿Son meramente clamores de alarmistas? Sus lóbregas predicciones han sido puestas en duda basándose en que han pasado por alto las fuerzas compensadoras. Se argumenta, además, que el ingenio del hombre siempre ha prevalecido antes, ¿no es cierto?

Pero las autoridades en demografía afirman que este problema es diferente de cualquier otro al que la humanidad se haya enfrentado antes. Es engañoso, dicen, debido a la manera en que crece la población. Se dice que en vez de aumentar a un paso constante y parejo, se alimenta a sí misma, desarrollándose sorprendentemente hasta que, de súbito, alcanza los límites del ambiente.

Lo que sucede se puede ilustrar con la anécdota acerca de un hombre que accedió a trabajar por un centavo la primera semana si de allí en adelante su patrón le duplicaba el salario cada semana: 2, 4, 8 centavos, y así sucesivamente. Al fin de tres meses él solo tendría unos 80 dólares. Pero, debido al efecto “duplicador,” de este comienzo engañosamente lento el hombre ganaría más de 45.000.000.000.000 de dólares al finalizar el año, eso es, ¡si todo el dinero del mundo no se hubiera agotado antes!

La población crece de una manera similar, aunque también intervienen muchos otros factores. Le llevó miles de años a la Tierra obtener sus primeros mil millones de humanos, aproximadamente para mediados del siglo pasado. ¡Sin embargo llevó menos de cien años duplicar esa población! Solo otros treinta años trajeron otros mil millones al mundo, ¡y quince años producirán el cuarto mil millones, en 1975! ¿El quinto mil millones? Los expertos calculan que un poco más de una década —salvo un “milagro” —o un desastre.

Actualmente, el “tiempo de duplicación” de la población de la Tierra es de menos de treinta y cinco años, ¡pero ese tiempo se ha estado reduciendo! La edición de 1974 de The Encyclopædia Britannica señala que en ciertas partes del mundo ahora están presenciando una población joven “dotada de una elevada natalidad y una baja mortalidad. Esa condición si durara por mucho tiempo resultaría en que la población del mundo se multiplicaría 32.000 veces en solo 500 años.”—Tomo 14, pág. 816.

¡Imagínese! Más de 200 personas se han añadido al mundo desde que usted comenzó a leer este artículo, aproximadamente 150 por minuto. ¡Se podría poblar una ciudad de unos 200.000 habitantes desde ayer a esta misma hora, una metrópoli de más de seis millones cada mes, o una nación del tamaño de Alemania Occidental cada año! ¡Piense solo en lo que se requiere para alimentar, albergar, vestir, educar y proveer trabajo para 78 millones de personas en un año!

La capacidad del mundo para satisfacer estas demandas crece, pero no tan rápidamente como la población. Se dice que las escaseces que ahora sacuden al mundo confirman que la humanidad se está rezagando en la carrera. Las demandas que crecen como una bola de nieve sobre la agricultura, la educación, el alojamiento y otras necesidades han llevado al mundo de la abundancia hasta la escasez en cuestión de solo unos pocos años. La inflación sin precedentes aun en los prósperos “países desarrollados” testifica de estas escaseces.

Lo que agrava aún más la situación es el hecho de que actualmente la población crece dos veces más rápidamente en las “naciones menos desarrolladas” y pobres que en las ricas naciones industriales. Puesto que ya hay casi tres veces más gente en los países pobres, éstos tienen que absorber la mayor parte del aumento total de la población. Y la mitad de la población mundial de menos de veinte años de edad vive en su mayor parte en esos países. ¡Piense en el aumento repentino de bebés que éstos pudieran tener en el futuro!

Más y más gente tiene que compartir virtualmente los mismos recursos limitados. Esto resulta en desigualdades crecientes. Este proceso se llama “polarización,” una brecha que se ensancha entre puntos opuestos. En términos más sencillos, “el rico se hace más rico y el pobre más pobre.” Considere lo siguiente:

● Durante el año pasado el valor total de todos los artículos y servicios, o el producto nacional bruto, en los 128 países más pobres fue mucho menor que tan solo el aumento en 21 naciones prósperas.

● La producción mundial de cereales tendría que aumentar ocho veces para que el resto del mundo comiera tan bien como los estadounidenses.

● En todo el mundo ahora hay 100 millones más personas que no saben leer ni escribir que las que había en 1950.

● Menos de la tercera parte de la gente del mundo consume más de nueve décimos de la energía del mundo, mientras que más de las dos terceras partes tiene que arreglárselas con el restante 8 por ciento.

¿Cuánto éxito tienen los esfuerzos para estrechar la brecha? Un informe a la reunión de 1974 de la Asociación Americana para el Adelanto de la Ciencia observó que por lo general, cuando los países subdesarrollados tratan de aumentar el nivel docente de sus ciudadanos y redistribuir los bienes por medio de la reforma agraria, cae la productividad y se rezagan aún más en comparación con los países desarrollados.

Como resultado, dice el presidente del Banco Mundial Robert S. McNamara, este planeta es como un barco en el que la cuarta parte de su población vive en “condiciones lujosas de primera clase” y las otras tres cuartas partes en “tercera clase,” la ubicación de clase más baja. Él dijo que no puede ser un “barco feliz” con esas desigualdades. Por el contrario, se ha convertido en un terreno de cultivo para el hambre, la miseria, el caos económico y la agitación política. ¿Hallarán una solución los líderes del mundo? Algunas autoridades creen que ya es demasiado tarde.

Predicciones lóbregas

Cada vez son más los expertos que creen que la crisis está rápidamente llegando a una culminación. Algunos hasta adoptan una actitud fatalista, previendo solo una solución de “mortalidad” al problema de la natalidad. Una predicción, basada en el avalúo de “la mayor parte de los expertos en energía, agricultura, demografía y economía mundial,” es que “mil millones de personas, o toda una cuarta parte de la población del mundo, se enfrentan a la bancarrota, el derrumbe social y al hambre en masa dentro de los próximos doce meses.”—El Post de Denver, 3 de marzo de 1974.

Sea que esas predicciones resulten veraces o no, la creciente inquietud acerca de las escaseces de alimentos y los altos precios en la India y la todavía reinante hambre en África suministran un melancólico marco para sus avalúos. Un oficial en Bangladesh, cuya población de setenta y cinco millones es tres veces más densa que la de la India, dice que “a menos que podamos controlar aquí la población pronto no podremos controlar nada. Lo que está en juego es nuestra mismísima existencia, nuestra supervivencia como nación.”

Se informa que la conducta social se está deteriorando gravemente en el sur de Asia y en partes de la América Latina. Los informes noticiosos hablan de “inesperados acumulamientos entre los granjeros,” así como de un extenso mercado negro. “Hay una adulteración de alimentos sin precedentes entre los comerciantes” para hacerlos durar un poco más, “algunas veces con adulterantes [venenosos].” Otro informe dice: “Pandillas de jóvenes, armados con armas sobrantes de la guerra de 1971, están asolando los pueblos y la campiña en Bangladesh, cometiendo actos antisociales sin precedentes para el sensitivo pueblo bengalí.” Semejantemente, “pandillas de niños vagabundos, llamados abandonados, asolan ahora las calles de algunas ciudades de la América Latina como . . . manadas de perros abandonados.”

Algunas autoridades creen que el problema de la población probablemente hará una “prueba de ensayo” en el sur de Asia. Una dice: “La calidad de la vida en esta región ya ha comenzado a menguar, desmoronándose la estructura de la sociedad. Y ningún hombre ha sido lo suficientemente sabio como para dar con una solución.”

Esto ciertamente no se debe a la falta de esfuerzo. Las soluciones se han puesto a prueba y se están probando. ¿Qué les está sucediendo?

[Ilustración de la página 3]

EL TIMES DE NUEVA YORK

1 de febrero de 1974

THE DAILY OKLAHOMAN

6 de noviembre de 1973

SUNDAY INDEPENDENT

21 de octubre de 1973

EL TIMES DE LOS ÁNGELES

9 de diciembre de 1973

EL TIMES DE NUEVA YORK

22 de diciembre de 1973

Los titulares dicen: “7 nacimientos por minuto: El mayor problema de largo alcance de Bangladesh”; “El aumento demográfico es una amenaza”; “Despoblar o perecer”; “El globo terráqueo tiene demasiado de una cosa: Población”; “La próxima crisis: Población y recursos.”

[Gráfico de la página 4]

(Para ver el texto en su formato original, consulte la publicación)

AUMENTO DE LA POBLACIÓN DESDE 1600 E.C.

EN MILES DE MILLONES

1975 4

1960 3

1930 2

1850 1

1600 0,5

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