Lo que se puede hacer
¿QUÉ puede hacerse para corregir la intolerancia religiosa en la Argentina? Las autoridades mismas necesitan prestar atención a preguntas como las siguientes:
¿CUÁNDO dejará de ser un crimen en la Argentina el sencillamente ser testigo de Jehová?
¿Tendremos que esperar meses o años hasta que los lentos mecanismos de la justicia pronuncien una decisión justa?
¿Escucharán personalmente las autoridades más encumbradas de la nación argentina, TAN SOLO UNA VEZ, sin prejuicio, el lado de los testigos de Jehová en esta cuestión?
Las autoridades constituidas ahora tienen la oportunidad de demostrar ante el mundo el papel que la Argentina en realidad representa en la escena mundial: el de una campeona de la libertad... o el de la intolerancia religiosa.
Las personas imparciales de todo el mundo confían en que los líderes de la Argentina decidan a favor de la libertad.
la opinión pública argentina
Muchos argentinos opinan de igual modo. De hecho, en conjunto, miembros de toda condición del pueblo argentino no pueden explicar por qué su gobierno ha tomado acciones tan injustas contra los Testigos. Amigos y parientes, vecinos, asociados de negocios y profesionales, y otros a quienes los Testigos encuentran en sus rutinas diarias, se expresan compasivamente.
Algunos preguntan: “¿Han tenido noticias en cuanto a cómo va el caso de ustedes?” Y se apresuran a añadir: “¡Dios quiera que salga bien!” Otros comentan: “¿Por qué no encarcela el gobierno a todos los criminales en vez de maltratarlos a ustedes que están haciendo el bien?” “¡Qué injusticia!” “¿Por qué no prohíben algunas de las inmundicias que se venden en los quioscos de periódicos en vez de proscribir los artículos limpios e instructivos que sus revistas siempre tienen?”
Dignos de mención especial son los bondadosos actos de muchos vecinos y negociantes que no son Testigos. De su propia iniciativa y buena voluntad, prontamente donaron alimento y ropa para las personas que estaban en la cárcel, pues se dieron cuenta de que la policía no proveería tales cosas. Y con regularidad han visitado a los Testigos encarcelados para indagar acerca de sus necesidades.
Cierto, la mayor parte de los medios publicitarios de la Argentina han optado por repetir cual loro la actitud hostil del gobierno para con los Testigos. Pero ha habido excepciones notables. El Buenos Aires Herald, La Opinión (Buenos Aires) y El Territorio (Misiones) están entre los periódicos que han solicitado o concedido entrevistas con los representantes de los Testigos y entonces publicado honradamente las declaraciones de éstos.
Tampoco debe concluirse que todos los policías, jueces y otros funcionarios han abusado de su autoridad y mostrado prejuicio en contra de los testigos de Jehová. Eso no es cierto. En muchas ocasiones los jefes de la policía y otros oficiales han expresado su pesar a los Testigos, y han lamentado las circunstancias que los han obligado a obrar. Y varios funcionarios de cárceles, al poner en libertad a los Testigos, les han deseado bien.
lo que encierra el futuro
Los testigos de Jehová por toda la Tierra esperan la justicia verdadera. Saben que es inevitable que ésta venga prontamente por medio del reino del justo Juez y Rey, Jesucristo.
Mientras tanto, confían en la protección del mismo Ser a quienes apelaron los redactores de la Constitución Argentina cuando escribieron estas palabras en el Preámbulo de la Constitución:
“Asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino: invocando la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia.”
¿qué puede hacer usted?
¿Qué piensa usted de este pisoteo de la libertad de cultos en la Argentina? ¿Hay algo que usted pueda hacer en cuanto a ello? Sí, sin la menor duda.
Si usted deplora tal injusta acción, usted querrá escribir su apelación en pro de la justicia. De manera respetuosa, puede animar a las autoridades constituidas a dar los pasos necesarios para restaurar la libertad a esta minoría de cristianos, los testigos de Jehová.
Usted puede escribir o telegrafiar a cualquiera de las autoridades argentinas que se alistan abajo:
Direcciones de funcionarios:
Jorge Rafael Videla,
Presidente de la Nación
Casa de Gobierno
Balcarce 50
1064 Buenos Aires, Argentina
Almirante Emilio Eduardo Massera
Casa de Gobierno
Balcarce 50
1064 Buenos Aires, Argentina
Teniente General Roberto Eduardo Viola
Casa de Gobierno
Balcarce 50
1064 Buenos Aires, Argentina
General de Brigada Orlando Ramón Agosti
Casa de Gobierno
Balcarce 50
1064 Buenos Aires, Argentina
Ministro de Relaciones Exteriores y Culto,
Vicealmirante Oscar Antonio Montes
Arenales 761
1061 Buenos Aires, Argentina
Ministro del Interior,
General Eduardo Álbano Harguindeguy
Casa de Gobierno
Balcarce 50
1064 Buenos Aires, Argentina
Ministro de Defensa Nacional,
Comandante de Brigada José María Klix
Paseo Colón 255
1063 Buenos Aires, Argentina
Ministro de Cultura y Educación,
Doctor Juan José Catalán
Avda. Eduardo Madero 236
1106 Buenos Aires, Argentina
Ministro de Justicia,
Comandante de Brigada A. Gómez
Av. Gelly y Obes 2289
1425 Buenos Aires, Argentina
Corte Suprema de Justicia,
Doctor Horacio H. Heredia
Talcahuano 550
1013 Buenos Aires, Argentina
Corte Suprema de Justicia,
Doctor Adolfo R. Gabrielli
Talcahuano 550
1013 Buenos Aires, Argentina
Corte Suprema de Justicia,
Doctor Abelardo F. Rossi
Talcahuano 550
1013 Buenos Aires, Argentina
Corte Suprema de Justicia,
Doctor Pedro J. Frías
Talcahuano 550
1013 Buenos Aires, Argentina
Corte Suprema de Justicia,
Doctor Emilio M. Daireaux
Talcahuano 550
1013 Buenos Aires, Argentina
Además, en armonía con 1 Timoteo 2:1, 2, usted puede pedirle a Dios en oración que los que están “en alto puesto” en la Argentina adopten un punto de vista tolerante respecto a los testigos de Jehová en ese país, a fin de que éstos puedan volver a llevar una vida tranquila y quieta, sin la opresión onerosa de esta injusta proscripción.