BIBLIOTECA EN LÍNEA Watchtower
Watchtower
BIBLIOTECA EN LÍNEA
español
  • BIBLIA
  • PUBLICACIONES
  • REUNIONES
  • g79 8/1 págs. 24-26
  • El Brasil opta por el divorcio

No hay ningún video disponible para este elemento seleccionado.

Lo sentimos, hubo un error al cargar el video.

  • El Brasil opta por el divorcio
  • ¡Despertad! 1979
  • Subtítulos
  • Información relacionada
  • Objeciones al divorcio
  • La Biblia, el matrimonio y el divorcio
  • Nueva ley del Brasil sobre divorcio
  • La posición del cristiano
  • Divorcio
    Perspicacia para comprender las Escrituras, volumen 1
  • Divorcio
    Ayuda para entender la Biblia
  • Preguntas de los lectores
    La Atalaya. Anunciando el Reino de Jehová 1961
  • El divorcio sí produce víctimas
    ¡Despertad! 1991
Ver más
¡Despertad! 1979
g79 8/1 págs. 24-26

El Brasil opta por el divorcio

EL 26 de diciembre de 1977 la Ley Núm. 6515 hizo que el Brasil saliera del grupo menguante de naciones que no permiten el divorcio sobre base alguna. El Senado ya había aprobado una enmienda constitucional. Pero ahora había llegado el momento de regocijo para los divorcistas. Por otra parte, era el momento de derrota para los antidivorcistas.

Pero ¿por qué se opusieron algunos? También, ¿cuál es el punto de vista bíblico sobre el asunto del divorcio? Considere las respuestas siguientes.

Objeciones al divorcio

El Brazil Herald indicó exactamente quiénes eran los líderes de la oposición cuando dijo que ‘de todo el mundo Brasil es el país más grande predominantemente católico,’ y declaró: “La oposición de la Iglesia ha sido estridente. Dom Ivo Lorscheiter, cabeza de la Asociación de Obispos Brasileña, . . . dijo que [la] Iglesia continuaría su oposición al divorcio.”

¡Con razón las procesiones de Corpus Christi que se celebraron en Brasil en 1977 se tornaron en manifestaciones en contra del proyecto de ley acerca del divorcio! En Belo Horizonte unas 100.000 personas se reunieron en un tremendo estadio de fútbol. En Curitiba se reunieron unas 15.000 personas, y unas 100.000 en Rio de Janeiro. Pero, si se tiene presente que estas ciudades rebosan de millones de católicos nominales, se ve que la concurrencia misma fue una señal de fracaso. Una revista popular resumió la campaña diciendo que “la Iglesia echó todo su peso y prestigio en contra del divorcio . . . y perdió.”

Además, la prensa sacó a luz algunos de los defectos evidentes en los argumentos en contra del divorcio. Un artículo de fondo en O Estado de S. Paulo dijo: “Aunque la desintegración de la institución de la familia nos pesa sinceramente, sostenemos que el Estado temporal que gobierna una sociedad compuesta de diversos grupos espirituales que coexisten, como es el caso con la sociedad brasileña, no tiene el derecho de imponer . . . sobre todos los ciudadanos, aun los no católicos, agnósticos, ateos, protestantes y católicos nominales, la legislación matrimonial que es la de una sola religión.” Refiriéndose a la situación que reinaba antes de introducirse el divorcio legal, ese periódico llamó las “formas múltiples y farisaicas del divorcio entre nosotros una fuente de caos social.” Previamente, las parejas casadas acostumbraban separarse, a menudo sin obtener una separación legal, y seguían viviendo con otros compañeros o compañeras, creando así, en realidad, dos familias sin reconocimiento legal. Pero, ¿qué hay de las objeciones que puso la Iglesia Católica?

La Conferencia Nacional de Obispos Brasileños hizo pública la declaración de que “cualquiera que defienda o practique el divorcio se opone a la orientación divina y corta su comunión con la Iglesia [Católica].” Se hizo referencia a estas palabras de Jesucristo: “Pues bien, lo que Dios unió no lo separe el hombre.” (Mat. 19:6, Biblia de Jerusalén) Por eso los líderes eclesiásticos se opusieron a la disolubilidad de los vínculos matrimoniales a la vez que cerraron los ojos ante el extenso concubinato e inmoralidad. Pero, ¿quiso decir Jesús que todo divorcio es incorrecto?

La Biblia, el matrimonio y el divorcio

Declárese llanamente que la Biblia no aboga por el divorcio fundado en una base cualquiera. Dios hizo al hombre y a la mujer para que disfrutaran indefinidamente de su compañía mutua, sin provisión alguna para el divorcio. “Es por eso que el hombre dejará a su padre y a su madre y tiene que adherirse a su esposa y tienen que llegar a ser una sola carne.” (Gén. 2:24) Después que el hombre pecaminoso perdió su posición como hijo de Dios y se le colocó fuera del jardín del Edén, empezó a introducir sus propios reglamentos y tradiciones. La ley mosaica reconoció las costumbres del matrimonio patriarcal ya existentes, pero reglamentó el estado matrimonial y el divorcio. No obstante, el profeta Malaquías presentó este punto de vista de Dios: “Él ha odiado un divorciarse.” (Mal. 2:16) Entonces Jesucristo volvió a enfatizar la validez del arreglo original del matrimonio, según lo registró el historiador Mateo en Mateo 19:3-9.

Según The New American Bible (que traduce el texto de modo parecido al de otras versiones católicas), Mateo 19:9 dice: “Ahora yo les digo, cualquiera que divorcie a su esposa (la conducta lujuriosa es un caso separado) y se case con otra comete adulterio, y el que se case con una divorciada comete adulterio.” Una nota al pie de la página explica las palabras en paréntesis, declarando: “Literalmente ‘aparte de porneia,’ decir, inmoralidad, fornicación, aun incesto.” Pero el teólogo y sacerdote Alcides Pinto da Silva reiteró la interpretación común de los católicos romanos, diciendo: “Si después del contrato, pero antes de convivir con su esposo, una joven tiene relaciones ilícitas con alguien, entonces se le puede despachar sin que haya adulterio.”

Por supuesto, Jesús no dijo que esta situación era la única que se daba a entender; tampoco contiene el contexto ilación en este sentido. Los judíos permitían el divorcio, el despachar a su cónyuge por cualquier motivo. Sin embargo, Jesús declaró que ‘solo por motivo de porneia’ podía hacerse esto aceptablemente ante Dios quien instituyó el matrimonio. Bueno, ¿qué quiere decir porneia? Designa toda forma de relaciones sexuales inmorales, perversiones y prácticas lujuriosas. El verbo porneuo significa “entregarse a relaciones sexuales ilegales.”

Jesús estaba opuesto al adulterio y cualquier otra forma de relaciones ilícitas. (Mat. 5:27-32; 15:19, 20) Pero si un cónyuge cometía un pecado sexual craso contra el otro, se podía romper el lazo matrimonial por haberse adulterado la unión de ‘una sola carne.’ Por lo tanto, la infidelidad marital podría resultar en la disolución de los votos, unión y contrato matrimoniales. Por esta razón, el cónyuge inocente y agraviado estaría libre para divorciarse y volverse a casar. Por supuesto, es posible que él o ella quiera perdonar al cónyuge errante y conservar el vínculo matrimonial. Ese sería su privilegio.

Nueva ley del Brasil sobre divorcio

Sin embargo, ninguna de estas consideraciones bíblicas impulsaron a los legisladores brasileños a aprobar su nueva ley sobre el divorcio. De hecho, desde que se estableció la república, en 1889, el Brasil solo reconoce los matrimonios civiles. No obstante, por muchos años, la poderosa influencia de la Iglesia Católica obstruyó la introducción de la ley sobre el divorcio. Hombres de ideas liberales, como el líder divorcista y senador Nelson Carneiro, pasaron 20 años o más luchando en pro de la nueva ley. ¿Cómo se aplica esa ley?

Es preciso que haya una separación legal, sea por consentimiento mutuo o por medio de litigación, antes que se conceda un divorcio. Tres años después de haberse obtenido una separación legal, se puede formular una solicitud de divorcio. Se concede el divorcio dentro de 10 días, si no se contesta la demanda. En cuanto a los casos pendientes cuando se introdujo la ley, se puede conceder el divorcio si la pareja puede probar que han estado separados de facto por lo menos por cinco años. Por otra parte, solo se concede una separación legal a los que han estado casados por más de dos años. Además, solo se concede el divorcio una vez en la vida. Puesto que la cláusula que trata de este último punto es ambigua y, según algunos, inconstitucional, están combatiéndola.

La posición del cristiano

Sin duda esta nueva ley sobre el divorcio ayudará a las personas del Brasil que se interesan en vivir en conformidad con las normas de Dios expuestas en la Biblia. Hará posible que ordenen sus asuntos maritales ante Dios y “César,” o sea, las autoridades gubernamentales. (Mat. 22:21) También permitirá que las personas cuyos cónyuges se hacen infieles consigan un divorcio y vuelvan a casarse honradamente, si así desean. Como ya se ha explicado, la infidelidad marital es la única base bíblica para tal acción.—Mat. 5:32; 19:9.

Sin embargo, la Biblia, más bien que fomentar el divorcio y la división de hogares y familias, es el único libro en la Tierra que explica cabalmente cómo evitar esta acción extrema. Ofrece consejo cuerdo y dirección clara para los que desean entrar en el matrimonio, mantenerlo honorable y hacer que tenga éxito. (Efe. 5:21-33) Por lo tanto, la Biblia es la única guía fidedigna a la verdadera armonía marital y feliz vida de familia.

    Publicaciones en español (1950-2025)
    Cerrar sesión
    Iniciar sesión
    • español
    • Compartir
    • Configuración
    • Copyright © 2025 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania
    • Condiciones de uso
    • Política de privacidad
    • Configuración de privacidad
    • JW.ORG
    • Iniciar sesión
    Compartir