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  • Nazis y fascistas atacan a los Testigos

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  • Nazis y fascistas atacan a los Testigos
  • ¡Despertad! 1984
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¡Despertad! 1984
g84 8/12 págs. 12-14

Nazis y fascistas atacan a los Testigos

100 AÑOS

LA VIOLENCIA que los Testigos experimentaron en los Estados Unidos fue, de hecho, leve en comparación con lo que comenzó a ocurrir unos años después en la Alemania nazi y la España y la Italia fascistas. En 1933, Adolfo Hitler comenzó su dictadura de 12 años en Alemania. Casi sin dilación, se tomaron medidas represivas contra los grupos que no se sometían a su nazismo.

En abril de 1933, la policía nazi ocupó la fábrica de la Sociedad Watch Tower, en Magdeburgo, con el fin de hallar prueba que vinculara la Sociedad con el comunismo. Aquel intento fracasó. Pero los milicianos nazis regresaron en el mes de junio, cerraron la fábrica e izaron la bandera con la svástica sobre el edificio. El 29 de junio se transmitió por radio a la nación alemana un informe de la acción que se había tomado. La Iglesia Luterana de Alemania cooperó con los nazis y se regocijó por la proscripción impuesta a los Estudiantes Sinceros de la Biblia, como también eran conocidos los Testigos en Alemaniaa. El ministro luterano Otto declaró: “Los primeros resultados de esta cooperación ya se pueden informar por la proscripción que hoy se impuso a la Asociación Internacional de Estudiantes Sinceros de la Biblia y sus subdivisiones en Sajonia”. ¡La batalla contra los testigos de Jehová había comenzado!

¡A los campos de concentración!

Por apegarse a la regla de Jesús de permanecer separados del mundo, los testigos de Jehová de la Alemania nazi rehusaron votar en las elecciones. Los nazis los sometieron a humillación pública. Max Schubert, de Oschatz, Sajonia, fue colocado en una carreta tirada por caballos y con él iba un miliciano nazi que sujetaba un letrero que decía: “Soy un bribón y un traidor a la Patria, porque no voté”. Schubert fue llevado en procesión por las calles, y el público decía en sonsonete: “¿A dónde debe ir?”. ¿Cómo contestaba la chusma? “¡A un campo de concentración!” Pronto millares de Testigos fueron confinados en aquellos infames campos. ¿Qué condiciones existían allí?

Cierta publicación oficial del gobierno británico que hablaba sobre las condiciones en Alemania muestra que ya en 1933 “la flagelación y la tortura eran la orden del día, y era de conocimiento general en Alemania que el movimiento Nacional Socialista [nazi] se estaba vengando atrozmente de los que tenían la temeridad de oponerse a él”. Un ex prisionero que sufrió en el campo de concentración de Buchenwald declaró: “Se trabajaba dieciséis horas al día, tanto los domingos como los días de semana. Durante aquellas horas estaba prohibido beber agua, aun en el clima más cálido. [...] El trabajo, por supuesto, consistía en mover piedras pesadas, a menudo demasiado pesadas hasta para un hombre normal y bien alimentado”.

En aquel tiempo, de acuerdo con el informe británico, había unos 8.000 hombres en el campo, incluso “1.500 judíos y 800 Ernste Bibelforscher (Estudiantes Sinceros de la Biblia). [...] Los presos judíos escribían y recibían cartas dos veces al mes. A los Estudiantes de la Biblia no se les permitía comunicación alguna con el mundo de afuera [...] El señor X manifestó el respeto más profundo al hablar acerca de estos hombres. Su valor y fe religiosa eran asombrosos, y declaraban que estaban dispuestos a sufrir hasta lo sumo. [...] La muerte azotaba todos los días en el campo”.

Otro ex prisionero de Buchenwald explicó la clase de bienvenida que se daba a los prisioneros al llegar a la “nueva Ciudad del Lamento”. El superintendente del campo, llamado Rödl, los recibía fuera del campo con las siguientes palabras: “Entre ustedes hay algunos que ya han estado en la cárcel. Lo que ustedes experimentaron allí no es nada en comparación con lo que van a recibir aquí. Están entrando en un campo de concentración, y eso significa que ustedes van a entrar en el infierno. [...] Solo tenemos dos clases de castigo en este campo: el látigo y la pena de muerte”.

Los campos de concentración segaron espantosamente la vida de millones de personas, víctimas de una filosofía política pervertida. Aquellas personas fueron sometidas a degradación sistemática, despojadas de su dignidad y entonces destruidas. ¿Es posible imaginar la agonía personal y el sufrimiento que experimentó cada una de aquellos millones de víctimas?

“¡Esta cría será exterminada!”

Hubo otras personas que no solo fueron víctimas, sino también mártires, puesto que pudieron haber obtenido su libertad. De acuerdo con cierta fuente, éste fue el caso de 10.000 Testigos, hombres y mujeres, que fueron víctimas del sadismo y la brutalidad que Hitler y sus secuaces de la S.S. habían organizado. A aquellos Testigos se les dio la oportunidad de firmar un papel que declaraba que renunciaban a su religión, tras lo cual podían salir libres. Muy pocos aceptaron tal proposición. (Véase The Nazi State and the New Religions: Five Case Studies in Non-Conformity, por Dr. Christine E. King.)

De los 10.000, unos 2.500 nunca salieron en libertad, de acuerdo con la fuente antes mencionada... murieron en Dachau, Belsen, Buchenwald, Sachsenhausen, Ravensbrück, Auschwitz, Mauthausen y otros campos... fieles a su Dios, Jehová, y al dechado de ellos, Cristo. Aparte de los que fueron ejecutados en la cámara de gas, muchos murieron de hambre y como resultado de golpizas y experimentos médicos. A otros, incluso mujeres, se les ejecutó en la horca, por decapitación o por fusilamiento. ¿Por qué? Porque no violaron su neutralidad cristiana al servir en las fuerzas armadas de Hitler ni al atribuir la salvación a Hitler. Se mantuvieron separados del mundo y fueron fieles hasta el fin. (Mateo 24:13.)

En 1934 los testigos de Jehová de Alemania y otros países enviaron telegramas a Hitler como señal de protesta por el trato brutal dado a los Testigos. Un testigo ocular informa que cuando Hitler se enteró de aquello, “se puso de pie precipitadamente y con los puños cerrados gritó histéricamente: ‘¡Esta cría será exterminada en Alemania!’”. Ahora, 50 años después, ¿ha sido exterminada esta “cría”?

Al contrario, está más fuerte que nunca. Pero Hitler y su nazismo murieron hace unos 39 años. En contraste, actualmente hay más de 107.000 Testigos activos en la República Federal de Alemania, además de otros millares de Testigos que están bajo proscripción en la República Democrática Alemana. La “cría” no ha sido exterminada. ¡Se ha multiplicado! ¡Está más fuerte que nunca!

El fascismo trata de detener a los Testigos

Recuerde que Jesús dijo: “Porque ustedes no son parte del mundo, [...] a causa de esto el mundo los odia”. Esto ha aplicado a los testigos de Jehová no solo en la Alemania nazi, sino en todo el mundo... porque han seguido los principios y el ejemplo que dio Cristo.

Antes de la II Guerra Mundial, se proscribió a los Testigos en Italia también. Cuando en 1929 la Iglesia Católica firmó un concordato con el gobierno fascista de Mussolini, aquello inició un período de represión religiosa que cortó la comunicación entre la Sociedad Watch Tower en Brooklyn y los Testigos de Italia. Un grupo de 25 Testigos italianos fieles recibieron condenas que fluctuaban entre 2 y 11 años de prisión. Algunos no tuvieron que cumplir con aquellas condenas. ¿Por qué no? Porque el fascismo cayó primero y los Testigos fueron puestos en libertadb.

Después de la guerra, en 1946, había 120 Testigos en Italia, asociados con 35 congregaciones pequeñas. ¿Cuál es la situación hoy día? Los testigos de Jehová ocupan ahora el segundo lugar entre las religiones más grandes de Italia, con más de 115.000 cristianos activos asociados con unas 1.600 congregaciones... sí, ¡más fuertes que nunca!

Se podría relatar historias similares en relación con muchos países. Por ejemplo, en 1959 el Ministerio del Interior de España dio las siguientes instrucciones al Director General de Seguridad respecto a las actividades de los testigos de Jehová: “En consecuencia, y a fin de cortar de forma radical el ulterior desarrollo del mal apuntado, deberá V.E. [Vuestra Excelencia] dirigir una circular [a las comisarías de policía] [...] en la que ordene, no ya la simple vigilancia de estas actividades, sino la adopción de medidas conducentes a su extirpación”. (Las cursivas son nuestras.)

Una renovada ola de persecución se levantó por toda España y continuó hasta 1970. Centenares de Testigos fueron multados o encarcelados simplemente por estudiar la Biblia, predicar a otras personas o mantenerse neutrales en cuestiones políticas. ¿Fueron erradicados los Testigos y su actividad? Al contrario... en 1970 se les concedió, con renuencia, reconocimiento legal. Mientras que en 1959 solo había unos 1.400 Testigos, ¡en 1970 había 11.000! Ahora, solo 14 años después, ¡hay más de 56.000 Testigos, organizados en más de 840 congregaciones! La Sociedad Watch Tower Bible and Tract tiene una excelente sucursal cerca de Madrid, donde se imprimen las revistas La Atalaya y ¡Despertad! para la península ibérica. Entonces, ¿erradicó a los testigos de Jehová la ola de ataques nazis y fascistas antes de la II Guerra Mundial, y durante la misma? ¡No, están más fuertes que nunca!

[Notas a pie de página]

a Para un relato completo de las atrocidades que cometieron los nazis, véase el Anuario de los testigos de Jehová para 1974, páginas 109-212.

b Para la historia completa de cómo sobrevivieron los Testigos en la Italia fascista, véase el Anuario de los testigos de Jehová para 1982, páginas 136-179.

[Fotografía en la página 13]

Muchos Testigos murieron en los infames campos de concentración

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