Jirafas, hormigas y acacias
A LA jirafa le encanta comer hojas de acacia, pero estas se defienden de su ataque. En la obra Portraits in the Wild—Behavior Studies of East African Mammals (Escenas de la vida animal: estudios sobre el comportamiento de los mamíferos del África oriental), página 56, su autora, Cynthia Moss, explica este fenómeno:
“En el árbol se albergan colonias de hormigas que se acomodan en las excrecencias negras y huecas que recubren las ramas. Los pedúnculos de las hojas tienen una protuberancia nectárea que, al parecer, no tiene otro propósito que el de alimentar a las hormigas. Cuando la jirafa se acerca a ramonear entre las ramas, molesta a las hormigas, las cuales salen a toda prisa de las ramas y la atacan. Esta hormiga, del género Crematogaster, tiene una picadura muy dolorosa. Por lo tanto, la jirafa no se entretiene mucho en un solo árbol, sino que va de uno a otro. Aunque este mecanismo simbiótico no impide que la jirafa coma las hojas de este tipo de acacia, consigue, al parecer, que la depredación se reparta por toda la población arbórea.”