Los proclamadores del Reino informan
“Haz la obra de evangelizador”
¿QUÉ significa ser evangelizador? Este término traduce el vocablo griego eu·ag·gue·li·stḗs, de la misma familia que la palabra eu·ag·gué·li·on, la cual quiere decir “buenas nuevas”. Así pues, el evangelizador es un predicador, o mensajero, de buenas nuevas.
Todos los verdaderos cristianos son evangelizadores, pues proclaman las buenas nuevas del Reino de Dios. Por lo tanto, fue apropiado que el apóstol Pablo instara así a Timoteo: “Haz la obra de evangelizador”. Timoteo tenía que tomarse muy en serio su labor. Pablo lo exhortó a ‘mantener su juicio en todas las cosas’ y ‘efectuar su ministerio plenamente’. (2 Timoteo 4:5.)
Los evangelizadores tomamos muy en serio el ministerio y ‘mantenemos el juicio’ al estar siempre listos para predicar las buenas nuevas en toda ocasión. Muchas personas han llegado a conocer a Jehová y sus promesas gracias a que un Testigo les habló en un marco informal. Así fue en el caso de Seymore, de Barbados.
Seymore era un maestro de escuela pública. En su colegio había un maestro de tiempo parcial, llamado Charles, que era un evangelizador muy despierto de los testigos de Jehová. Era precursor, es decir, un predicador de tiempo completo, y se valía de toda oportunidad para anunciar las buenas nuevas. El testimonio informal de Charles permitió a Seymore escuchar el mensaje del Reino por primera vez.
Seymore no tardó en decidirse a hablar de las verdades bíblicas con quienes podía. Entabló conversaciones informales en el colegio, sobre todo con sus alumnos. Seymore quedó a cargo de la enseñanza de valores religiosos y éticos, pues, a diferencia de otros países, en las escuelas públicas de Barbados sí se imparte educación religiosa. Sin embargo, las opiniones que él tenía al respecto habían dado paso a posturas fundadas en el conocimiento bíblico que acababa de adquirir. Durante los recreos hablaba con sus alumnos de la promesa de Dios de traer un nuevo mundo y la perspectiva de vida eterna.
¿Cómo reaccionaron los niños? Muchos demostraron auténtico interés en las buenas nuevas del Reino de Jehová. Seymore empezó a estudiar la Biblia con trece alumnos suyos. Tenían tanto interés, que pidieron estudiar dos veces por semana. La mayoría acabó asistiendo a las reuniones cristianas del Salón del Reino de los testigos de Jehová de la localidad. Hasta la fecha, nueve han llegado a ser Testigos dedicados y bautizados. Seymore, por su parte, efectúa plenamente su ministerio en la capacidad de precursor regular y anciano de una de las congregaciones de los testigos de Jehová de Barbados.
Este es solo un ejemplo de cómo los Testigos de todo el mundo ‘hacen la obra de evangelizadores’, lo que incluye dar testimonio informalmente. Siguen la exhortación de Colosenses 4:5, 6: “Sigan andando en sabiduría para con los de afuera, comprándose todo el tiempo oportuno que queda. Que su habla siempre sea con gracia, sazonada con sal, para que sepan cómo deben dar una respuesta a cada uno”.