BIBLIOTECA EN LÍNEA Watchtower
Watchtower
BIBLIOTECA EN LÍNEA
español
  • BIBLIA
  • PUBLICACIONES
  • REUNIONES
  • g71 8/11 págs. 13-15
  • Tiempo de construir en pajarolandia

No hay ningún video disponible para este elemento seleccionado.

Lo sentimos, hubo un error al cargar el video.

  • Tiempo de construir en pajarolandia
  • ¡Despertad! 1971
  • Subtítulos
  • Información relacionada
  • Aves que no construyen nidos
  • El hogar de las aves que construyen nidos
  • Materiales de construcción y formas de nidos
  • Nido
    Ayuda para entender la Biblia
  • Una avecilla de vigoroso canto
    ¡Despertad! 1998
  • ¿Ha probado la sopa de nido de pájaro?
    ¡Despertad! 1971
  • Constructores de nidos en equipo
    ¡Despertad! 1988
Ver más
¡Despertad! 1971
g71 8/11 págs. 13-15

Tiempo de construir en pajarolandia

¿QUÉ le parecería a usted si tuviera que construir una casa nueva cada año tan pronto llegara de un viaje de centenares de kilómetros? ¿Cuál sería su actitud si solo pudiera usar esta nueva casa seis o siete meses? ¡Eso es exactamente lo que hacen aves de toda clase cada primavera en las regiones septentrionales de nuestra Tierra!

Entusiásticamente vuelan como saetas a todas partes recogiendo diversos materiales para usarlos en la construcción de nidos acogedores para alojar a sus futuros polluelos. Impelidas por su instinto dado por Dios y usando solo su pico como instrumento modelador, estas aves emprenden con vigor un asombroso programa de construcción.

Aves que no construyen nidos

No todos los pájaros, por supuesto, participan en el negocio de construir nidos en la primavera. Algunos regresan a nidos viejos, hacen las reparaciones necesarias y entonces se ponen a residir en ellos otra vez. Otros no se molestan en construir un nido. Entre éstos hay ciertas gallinetas y el frailecillo. Las hembras de estas especies simplemente se contentan con poner sus huevos en el suelo, donde el musgo y las hojas forman un nido parco. Sin embargo, la sabiduría divina ha compensado el peligro que pudiera presentar esto. Los polluelos de estas aves nacen cubiertos de plumón y pueden correr por todos lados. Por eso, cuando rompen sus cascarones, secan su plumón a la calurosa luz del Sol y entonces se escabullen hacia un lugar seguro.

La uria es otra ave que no se molesta en actividades de construir nidos. La madre uria tiene el hábito insólito de poner sus huevos en salientes de declives. Se podría pensar que éste sería el último lugar de la Tierra donde un ave pondría sus huevos, pues siempre hay el peligro de que rueden y acaben desastrosamente allá abajo. Pero el Creador de la uria se ha encargado de esta posibilidad. Los huevos de la uria tienen la forma de un trompo y tienen un cascarón duro que no se rompe fácilmente. Ahora bien, ¿cómo sirve todo esto de protección?

Un experimento de un pajarero mientras observaba a la uria contesta esta pregunta. Dejó que uno de sus huevos rodara por el declive. Informó que el huevo no rodó directamente, sino que giró como un trompo y se detuvo con su cascarón duro intacto. Ni un solo huevo de esta forma cónica rodó de la saliente. ¡Solo un Creador inteligente pudo haber diseñado la forma de estos huevos como medio de mantenerlos seguros en esas salientes de declives donde son puestos!

Las chotacabras y los rincópsidos negros también se ahorran el trabajo de construir nidos. La chotacabra simplemente pone sus huevos, que tienen un color protector, en el suelo descubierto, sobre grava, encima de una roca, o hasta en la azotea cubierta de grava de algún edificio urbano. En cuanto al rincópsido negro, simplemente se agazapa en la arena suelta y da vueltas y vueltas, haciendo un hueco leve en el cual poner sus huevos. ¡Un método que ahorra mucho trabajo!

El hogar de las aves que construyen nidos

Los sitios donde los pájaros constructores de nidos escogen establecer su casa son tan variados como los pájaros mismos. Aun entre la misma especie, los sitios que escogen para anidar varían considerablemente.

La familia de los reyezuelos suministra un ejemplo notable de esto. El pájaro macho empieza la construcción erigiendo un nido tosco. Entonces va a otro sitio y construye otro. ¡Y cómo se entusiasma con esto! Edifica un nido tosco en todo sitio adecuado de su dominio. Más tarde, cuando llega su hembra, la lleva en gira de inspección de estos nidos-hogares en perspectiva para que ella escoja uno que le agrade. Entonces ella procede a echar fuera los palitos de él y a construir un nido según su propio gusto.

Y, ¿cuáles son algunos de los lugares donde el Sr. y la Sra. Reyezuelo han establecido su casa? Las investigaciones han revelado que usan hoyos de pájaro carpintero, casas para pájaros, canastas de llevar pescado, bolsas para pinzas de tendedero, zapatos viejos, latas de estaño, sombreros, el radiador de un auto viejo, sí, ¡hasta se han establecido en la pierna de unos pantalones, en el bolsillo de una bata de baño y en un traje de baño para hombre! Evidentemente, para los reyezuelos, el alojamiento no es problema!

Es interesante notar que los nidos toscos que rechaza la Sra. Reyezuelo no son derribados. Una autoridad sugiere que estos nidos sirven para desanimar de entrar en el dominio de los reyezuelos a otros que andan buscando hogares. ¿Por qué? Porque los reyezuelos crían una familia grande, cuyos requisitos alimenticios son tremendos. De modo que los alrededores inmediatos de la casa-cuna de los reyezuelos con su abastecimiento alimenticio deben mantenerse libres de toda competencia de parte de otras familias con bocas hambrientas.

Ahora, considere a otro pariente de esta familia, el primo reyezuelo de los cactos, un habitante del desierto. El instinto de esta criatura la impele a ubicar su nido en un lugar que no estimula el tráfico, sí, en la sección más espinosa del nada atractivo cacto cholla. Allí su nido globular está bien protegido por espinas que son como muchas espadas preparadas para penetrar en cualquiera que descuidadamente roce con ellas, y adherirse a él. Y otro primo, el reyezuelo de las rocas, establece su nido en grietas rocosas, a menudo usando piedrecitas para formar un pavimento que lleve a su entrada. El reyezuelo de los pantanos, otro pariente más, construye su casa bien camuflada en lo profundo de la vegetación de los pantanos.

El favorito siempre popular de la primavera, el petirrojo, fija su nido en una variedad de lugares. Usa ramas o bifurcaciones en los árboles; arbustos, vides de pórticos, arcos para rosas, postes de cercas, muros de piedra, rincones de edificios, puentes, barcos y vagones así como anaqueles para anidar erigidos por algún humano bondadoso. Se ha observado que la altura de estas ubicaciones varía de unos cuantos metros a veintiún metros desde el suelo.

Quizás el más extraño sitio para anidar sea el del cinclo acuático o mirlo de agua, un diminuto pájaro acuático que mora todo el año en las lejanas montañas occidentales de la América del Norte. ¡Esta criatura a menudo fija su nido directamente bajo el rocío de una catarata, o a veces hasta detrás de la catarata, donde únicamente se puede entrar a través del agua que cae! O lo construye entre las raíces de los árboles o en una grieta de roca cerca del agua que cae en forma de cascada. ¡Exactamente el sitio apropiado para un ave que se deleita en andar bajo el agua!

Materiales de construcción y formas de nidos

Los nidos de los pájaros son cosas fascinantes. Algo acerca de ellos parece invitar, sí, hacerle señas a uno para que vaya y dé un vistazo más de cerca. Las personas que han encontrado un nido abandonado no pueden menos que maravillarse de su arquitectura. Aunque esté tejido con materiales primitivos y sujeto con lodo, el nido de ninguna manera es asunto débil, porque por lo general aguanta lluvia y vientos fuertes, permaneciendo firmemente anclado en el sitio donde se construyó. Allí mantiene segura su carga preciosa de huevos en toda clase de clima. ¡Y pensar que una criaturita por instinto lo ha juntado todo usando solo su pico como instrumento de construcción!

¿Cuáles son algunos de los materiales que usan estas criaturas aladas para construir sus asombrosas casas-cuna? Algunos de los artículos son: ramitas, hierba, hojas, corteza, plumas y cabello humano y de caballo, usando el lodo de enlazador, a veces fortalecido con saliva de pájaro. ¡El interior del nido donde yacen los huevos por lo general está forrado de materiales suaves como musgo, telarañas, plumón de plantas algodonosas, hilaza y hasta borra de un secador de ropa!

El nido del cinclo acuático, que se compone de hierbas, hojas y ramitas, contiene musgo verde. Este pájaro es sumamente esmerado en cuanto a la condición del musgo. Debe mantenerse verde para camuflar su nido, que tiene forma más o menos esférica, y que mide quince o dieciocho centímetros de diámetro. Se dice que estas aves a veces salpican gotas de agua de sus alas mojadas para mantener la apariencia fresca y verde del musgo si no hay suficiente humedad donde está ubicado su nido.

Los horneros construyen un nido muy interesante. Sus características son responsables del nombre del pájaro. Un techo de tiras de corteza, hojas, hierbas y otras materias se construye sobre él como un arco. La entrada está en el costado más bien que en la parte superior. Esto hace que toda la estructura se parezca algo a un horno redondo antiguo.

Un nido notable es el del oriol de Baltimore. Usando solo su pico como aguja, la Sra. Oriol teje una bolsa en forma de pera de fibras de plantas, pelo, musgo, trizas de hilo suave, hilaza, etcétera, en la punta de una rama que oscila en lo alto. Tan durable es este nido que restos de él a menudo se adhieren a las puntas de las ramas tres o cuatro años después de haber sido abandonado. ¡Verdaderamente, obra de alta calidad de aves!

Los vencejos de chimeneas construyen dentro de árboles huecos o chimeneas nidos en forma de platillos que se asemejan a anaqueles de pared semicirculares. Los forman ensamblando ramitas y uniéndolas con su saliva semejante a pegamento que se endurece cuando se expone al aire.

Hablando de sustancias adhesivas, los petirrojos usan lodo natural como cemento para sus nidos. Si no hay lodo disponible, se ha sabido que lo hacen llenando sus picos de polvo y luego sumergiéndolos en una pila de baño para pájaros. O quizás se mojen las plumas y sacudan las gotas en un lugar donde hay polvo.

En verdad el tiempo de construir en pajarolandia es un tiempo deleitable que refresca el alma de los que examinan sus actividades. Al estar alerta y notar cómo y dónde “los pájaros mismos hacen nidos” quizás uno se sienta impulsado a alabar y dar gracias al Creador amoroso, Jehová Dios, por estas dádivas aladas a la humanidad.—Sal. 104:1, 16, 17.

    Publicaciones en español (1950-2025)
    Cerrar sesión
    Iniciar sesión
    • español
    • Compartir
    • Configuración
    • Copyright © 2025 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania
    • Condiciones de uso
    • Política de privacidad
    • Configuración de privacidad
    • JW.ORG
    • Iniciar sesión
    Compartir